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MUTUAMENTE

No me dejes cantar en lugares vacíos,
donde nadie me toca, donde no alumbra el sol.
No me dejes ir solo por los montes y ríos
donde habitan tristezas mas amargas que yo.

Mis canciones son tuyas, el verso de la tarde
se acerca a nuestras vidas ¡No lo puedes creer!
Vives de negaciones, siempre fuiste cobarde.
Eres la sombra triste que se angustiaba ayer.

Tus manos son palomas sureando en el invierno;
van descorriendo velos, en pos de una pasión.
Y del pasado triste, decimos que fué tierno,
y habita  los palacios de nuestro corazón.

El tiempo ahora transcurre, cual sigiloso viento,
nada perturba el ritmo de amargo porvenir.
Por que te quise mucho, tuve un presentimiento;
y decidí buscarte y unirme a tu sufrir.

Si apasionadamente, en el rincón que habitas
el fuego de mis versos dejaras existir.
Podrías dar un principio a historias infinitas
que escapen de la tierra y lleguen el safir.

Las tardes de mi vida, las paso siempre solo;
y cojo entre mis manos los recuerdos de ayer.
Por que te quise mucho, ahora los inmolo,
son flores que el destino nunca dejo crecer.

Ayer, era una feria nuestra ilusión fugáz,
era alameda y trinos, en el azul confín.
Cuanto pesa el recuerdo, ¡Ya no resisto mas!
Quisiera en esta hora, precipitar mi fin.

Cruzan los cisnes blancos el lago del ensueño,
con su voz las violetas me parecen decir:
tú tienes otra causa, tú tienes otro sueño,
pero los traicionaste... y decidiste huir.

Quiero sinceramente morir en esta hora,
mientras afuera llueve y está el día gris.
No es bueno estar viviendo cuando la rima llora,
Cuando todos te huyen y ya no eres feliz.

Descanse en paz mi sueño, mi pretendida historia.
No volverán mis rimas jamas a florecer,
han muerto en el exilio; mi juvenil euforia,
mis grandes intenciones, y mis deseos de... ser.


NOCHE

Todo cae pesadamente en lontananza;
cae la sombra, la luz y hasta el jadeante
brillar de las estrellas.
Amiga de la noche, ¿qué me pasa?
¡Hoy nos ha quedado todo tan distante!
¡La sangre apenas corre por mis venas!

Quiero seguir la luz de la mañana,
Pero el suplicio de mi alma es tanto,
¡Tan atroz!
Amiga, quien ayer fue todo galas,
bregando en el océano del quebranto
¡no puede ya ni coordinar su voz!

Soy un irisamiento de colores
inmensamente tristes.
Soy despedidas en las noches frías,
Soy manos que separan los dolores,
Soy rimas que entristecen mas los días.
Soy todo menos yo,
¡Ni estas palabras considero mías!

¡Que soledad tan grande!
Quiero tocar la vida de las cosas,
Pero estas huyen sin decir por que.
El universo del dolor se expande,
Todo es un miasma de sangrantes rosas,
donde fallece mi cansada fe!

Extrañamente todos me rehuyen,
mi voz adolorida hoy rueda al piso,
mi voz, mi tibia voz, con su gemir.
Arteros los minutos me destruyen.
Hoy el hombre que a todo mundo quiso!
casi no escucha el corazon latir.

Tu estás alli...
¡Y escapas de mis manos!
¡Tu estás alli sin escuchar mi grito!
Tu charla celestial esta distante,
Y el dolor que me ahoga es infinito.

¡Ya no puedo tenerte! ¡Ya te has ido!
Me abandonaste al mísero quebranto!
El despreciar las plumas de mi nido
¡Te enorgullece y  entusiasma tanto!



MAYTE

¿Miraste los árboles
flirteando con tedio?
¿Fingiendo escapismos
que no comprendías?
esa era mi alma
que ya sin remedio,
al verte lejana...
muy sola moría!

Esa era mi alma
que de un precipicio
saltaba al abismo
de ingente locura.
Esa era mi alma
cayendo en el vicio
de amarte por siempre
con honda ternura.

Yo era la sombra
que seguía, suave,
tu andar en la brisa
tu correr violento.
Yo era el sonido
del ala de un ave
rasgando la informe
santidad del viento.

¡Nunca comprendiste
el amor de mi vida!
tu voz a la rosa
desgarró la entraña.
¿Que puedo yo hacer?
si ya estás diluida,
en el fresco aroma
que dá la montaña.

Seguiré la vida
por esos caminos,
soñando en tus besos,
muriendo de amor.
Seré como el ave
ahogada en sus trinos
al ver la belleza
de argentada flor.

¡Y no será el aire
quien ruja violento!
rasgando la noche
con furia tenaz,
será la esperanza
de mi sentimiento
quien destruya todo
con furia voraz!

Mayté de mi vida
ya viene el arquero
su presa le espera
tengo que sufrir.
Mayte de mi vida
¿por que si te quiero
tan profundamente
tengo que morir?


DESCONSUELO

Alza tus ojos tristes doliente amiga mía
observa como el cielo quiere besar tu frente,
para alegrar tu alma ha desplegado el día
la argentación divina de su mágica fuente.

No dejes que tus ojos empañados prosigan
derramando el rocío que humedece las rosas,
mira que en los vitrales de la vida persisten
otras caras sonrientes, otras caras hermosas.

El dolor que te hiere no ha de ser duradero,
si avasallada gimes ahogada en los quebrantos.
Recuerda que las brisas heladas de Febrero
Disiparán las aves, al llegar con sus cantos.

Te dirán las alondras de los bosques umbríos
al ver que te consumes en horrendo dolor,
que han sido tus amores iguales a los míos;
sinceros, adamantes y llenos de candor.

¿Por que si las sorpresas estallan en dolores
ha de ser en el rostro de gente noble y pura?
Maria Magdalena! ¿por que lucentes flores
ignoran los afectos de una noble ternura?

¡Que triste estoy por tí! Magdalena querida,
Tu dolor infinito ha penetrado mi alma,
Si todo me lastima ¿por que llegué a tu vida?
Rodeado en escapismos de imágenes sin calma!

Soy un perro de luz corriendo en el desierto
buscando panoramas de bosques y de ríos.
¡Todo me cansa! ¡Todo! y caigo casi muerto,
acribillado siempre por brutales estíos.

¿Que será de nosotros Magdalena querida?
¿Iremos siempre en pos de una vana ilusión?
Alzemos hoy las frentes y aceptemos la vida
Que solo nos ofrece burbujas de jabon.


MAGDALA

¿Que me puedes decir? ¡Si ya todo mataste!
Si el filo de tus ojos ha cortado mis venas,
déjame tranquilo mujercita salvaje,
con nubes borrascosas y dormidas arenas.

Ahora solo espero en la fuga de los astros
volver el tiempo atrás, encontrar tu inocencia.
Tiempo en el cual luciste como los lirios blancos;
el argentado toque de tu infantil esencia!

Soy yo quien ha caido. ¡Desgarradora sombra!
¡Soy yo! ¡Tu fiel amigo! El que siempre te amaba,
quedé tras los vitrales y aunque mi voz te nombra,
no me puedes oir, y tu luz ya se acaba.

Paseo por las calles mirando las estrellas,
Sin poder alcanzarte, Pues ya estás muy lejana...
Que suplicio tan raro han dejado tus huellas,
las huellas agobiantes de tu presencia vana.

Tu ve por las montañas a salvar lo que puedas,
Olvidate del alma; que consideras mala!
Yo iré tras de las aves siguiendo sus estelas!
Repitiendo tu nombre... Dulcisima Magdala!


FALBALA

Hay cosas que me atrofian y me duelen,
hay cosas que me buscan con amor.
Casi todas un dia desaparecen,
Bella flor.

Dime tú que has vivido solitaria
¿Que es lo que pasa en mi?
Si el pensamiento
al ir en busca de espejismos;
¿Queda disuelto en la amplitud del viento?

Hoy quisiera llorar profundamente
Al ser avasallado en el quebranto.
Admito haber hablado rudamente
Pero Falbala... ¡Te quería yo tanto.!

Dime flor...
¿Si la vida es pasajera?
¿Si el sustraerme del oprobio es bueno.?
¿Si el estro de mi rima plañidera
Al ver un lago limpido y sereno
Podrá regocijarse de ese encanto
Con ojos horadados por el llanto?

Que triste y doloroso es mi destino,
este destino cruel que siempre engaña.
Una pequeña piedra en el camino
hoy es montaña.

¡Iconoclasta cruel!
Yo no sabía...
Yo no puse razón y pensamiento
En las palabras que te envié,
y ahora
lo lamento.

Que triste estoy. ¡Si tu me vieras!
Se te estrujara el corazon con llanto.
No soy nada lo sé.
¡ Nada merezco.!
Pero Falbala, ¡Te quería yo tanto.!



LAS COSAS SIGUEN MEJOR

Deja de pisar sarmientos
a la sombra de los robles,
deja que la espiga crezca
llena de esperanzas nobles.

Estan temblando los nardos
como las jaras del río.
¡Asi temblará tu pecho
cuando esté lejos del mío!

Caballo de Media Luna,
¿Cómo has llegado hasta aquí?
Con luceros en los ojos
y galaxias en la crin.

Esta jugando el silencio
con los álamos de plata.
Tristes luces, ojos tristes;
y esta pena que me mata.

Dime amor, una vez mas;
¿Que ves desde tu ventana?
Veo dos cruces que no estaban
en el campo esta mañana.

Si los jinetes vinieran
para llevarte con ellos;
¿Me dejarias como prenda
un rizo de tus cabellos?

Los jinetes vienen ya
animados por la luna.
Déjame abrazar tu cuerpo
de lilas y de acietuna.

Si vieras la Media Luna
no le podrías conocer,
temblarías como las jaras
que bañaba el rosicler.